miércoles, 30 de marzo de 2011

La Tinta, el Tintero y... la Piedra

Que sí, que sí, que sigo vivo aunque ni mi sombra quiera ya bailar conmigo. Que me sigo perdiendo por el mismo camino mientras mis estilográficas continúan con un doble y laberntíco juego de “Lo confieso ahora que no estás atento.”

Con sus cálidas letras, con susurros llenos de deseo, con sus historias de amores incompletos. De miedos, pensamientos que levantan muros de hielo mientras recorro de puntillas el borde del precipicio que separa ensoñaciones rebosantes de lujuria de la sencilla mirada que tanto te busca.

Hablan también de historias de terror, de pánico mezcladas con algún que otro proyecto que sigue creciendo apartado, escondido, aguardando a que llegue el momento. Con sus dioses malditos, hechicería de final incierto y ciudades en las que, al ponerse el sol, se pueblan con seres que creen que la luz del Sol es un mito, un cuento de viejas para inspirar temor.

He de decir que mi casa, poco a poco se llena con mi inspiración. Cada fin de semana, o cuando el tiempo suelta su correa, me acerco para dejar mi huella. Con una discreta librería, con un cuadro, con mis libros que tantas leyendas me han contado... Con las ganas de encontrarme tu ropa interiror esparcida por el salón.

5 comentarios:

Sophie dijo...

mucho sin saber de vos, bueno leer esto :)
besos che!

Juancho dijo...

Sí, ando muy liado... Aunque al menos tengo tiempo de escribir un poquito. ;D

¡Un besazo!

MARIA dijo...

Pura prosa poética, me alegra que saques tiempo para escribir algunas lineas, se que te hace mucho bien. Besitos.

Te susurraré... dijo...

Un gusto lerte ocupado pero animado.

Juancho dijo...

@María Soy de las personas que escriben... O revientan. Literalmente. No sé si es bueno o malo pero a mi me gusta. :)

¡Un beso!

@Te susurraré ¡Cierto! A veces no tener tiempo ayuda a exprimir el poco que te queda. ;D

¡Un beso!