domingo, 4 de octubre de 2009

La Tinta, el Tintero y... el Renacer

Entre nubes, todo estalla, se resquebraja, desmoronándose esperanza por esperanza. Final ansiado para esta Torre de Babel construida sobre tantos y tantos sueños plasmados en hojas de papel., en párpados que suplicaban la última oportunidad, una y otra vez...

Dejo a un lado los recuerdos malditos que fueron capaces de torturarme con cada palabra que salía de tu boca y acababa escrita sobre mi piel.

El momento ha llegado, me quitaré este regusto a hiel. No se me ocurre una receta mejor: un tarro de helado derramado sobre sus labios, sus pechos, su vientre... y deleitarme tranquilamente mientras saboreo su piel.

4 comentarios:

bEa dijo...

"Dejo a un lado los recuerdos malditos que fueron capaces de torturarme con cada palabra que salía de tu boca y acababa escrita sobre mi piel."
Perfecto, me encanta juancho!!!! Me quedo sin palabras...

Juancho dijo...

Muchas gracias, bEa!

Me alegra que te guste... y no te quedes sin palabras. ¡Gritale al mundo!

Besos! :)

Padrino dijo...

un tarro de helado derramado sobre sus labios, sus pechos, su vientre... y deleitarme tranquilamente mientras saboreo su piel.

Bonita venganza , si señor y muy bien narrada.Vaya,vaya.
No estarás en celo compañero??.
pues te va a coincidir con la
época de la berrea.
Que vasto soy leche. Saludos

Juancho dijo...

Jajajaja es que no se me ocurre nada mejor para quitarme el regusto a hiel. :P

Y no eres basto... eres franco. ;)

Un saludo compañero.