domingo, 6 de febrero de 2011

La Tinta, el Tintero y... el Recuerdo

Realizo malabares en el borde de un precipicio mientras el vieno me grita que la hora del cambia ha llegado. No le hago mucho caso, muchas fueron las veces que me incitaron a perseguir tus labios cuando todo a mi alrededor se convertía en humo.

Miro con desprecio el fondo del abismo que durante tanto tiempo se burló de mi, le observo como quien mira sin pestañear las nubes de cualquier cielo que me dió la espalda nada más llegar.

No tengo miedo, sobre mis hombros pesan lágrimas de rabia que escupió el marel dia en que decidí perderme en un sueño para no regresar jamás.

Resbalo y ya no me importa si caigo sobre tierra firme o me acogerán los oscuros brazos que me esperan tras este largo final. No grito, no abro la boca. No lo hice cuando mi corazón se moría ahogado entre tus caricias no lo haré ahoroa que tan sólo son unos ojos, unos labios los que me quieren condenar en esta maldita celda de cristal.

4 comentarios:

Sophie dijo...

me re gusta esto :) sugiere unas imágenes muy... no sé, interesantes no quiero decir porqe suena a snob mirando un cuadro qe no entiende para hacerse el culto, pero es llamativo y me parece intenso :) beso!

Juancho dijo...

Jajajaja no te preocupes Shopie! De cuando en cuando hasta ni yo sé lo que escribo! O_o xD

¡Un beso!

MARIA dijo...

Bueno yo se, tristemente por experiencia que en el desamor hay etapas, la primera es "la frustración, el miedo, la soledad...". La segunda, para mi sin duda es "la rabia, la injusticia...". A veces parece más facil decirlo, que comprenderlo, pero ineludiblemente llega la tercera etapa, "la aceptación, el reencuentro con uno mismo..".

Solo espero que para ti o para tu personaje, el paso entre una etapa y otra, sea lo más llevadero posible.

Un abrazo grande.

Juancho dijo...

Ya no sé ni en que etapa está, la verdad. :P

¡Un beso @María!