lunes, 17 de diciembre de 2012

La Tinta, el Tintero... y el Consejo

¿Sobre que iba a tratar esta entrada? Esta pregunta ha rondado mi cabeza todo el fin de semana. La respuesta, para ser sinceros, no ha resultado fácil. Acostumbrado como estoy a soñar directamente sobre el papel, tratar de poner orden a mis ideas es, por así decirlo, complejo. Mi pensamiento salta de un lado para otro con una facilidad pasmosa y cuando trato de echarle el guante resulta que ni es lo que quería ni es precisamente lo que necesitaba.

Aunque en esta ocasión no voy a escribir sobre mis penas ni sobre mis paranoias. Hoy toca compartir unos consejos que me pasó un amigo y que, de momento, me están resultando la mar de útiles.

El autor de dichos consejos es Henry Miller (1891 – 1980).
  1. Trabaja en un sólo proyecto a la vez hasta que lo termines.
  2. No comiences más proyectos, no añadas más material a proyectos acabados.
  3. No estés nervioso. Trabaja con calma, con alegría y no seas imprudente con lo que te traes entre manos.
  4. Trabaja de acuerdo a un Programa y no de acuerdo a tu humor. ¡Para en el momento adecuado!
  5. Cuando no puedas crear, puedes trabajar.
  6. Cimienta tus ideas un poco todos los días, en vez de añadir nuevos fertilizantes.
  7. ¡Se humano! Queda con amigos, visita lugares, bebe, si te da la gana.
  8. ¡No seas un caballo de tiro! Trabaja sólo por placer.
  9. Descarta el Programa cuando te dé la gana – pero vuelve sobre él mañana. Concéntrate. Afina. Excluye.
  10. Olvida los libros que quieres escribir. Piensa sólo en el libro que estás escribiendo.
  11. Escribe primero y siempre. Los amigos, el cine, la música, todo eso vendrá después.

2 comentarios:

Treinta y Tantos dijo...

en resumen piensa en ahora, en el momento y vivelo como si no hubiera mañana. nunca mejor entrada para esta semana, que dicen se acaba el mundo!!! jejeje
la realidad es que es lo unico que tenemos, el hoy. el pasado ya fue y el mañana no se sabe, y menos mal porque la vida da mas vueltas que un tiovivo!

Bicos

Juan Manuel Redondo dijo...

Sería irónico que, a unos cuantos días de acabarse el mundo, encontrase una serie de consejos la mar de útiles para poner un poco de orden en mi cabeza. =P

¡Un beso!