viernes, 22 de febrero de 2008

La Tinta, el Tintero y... la Dirección

Me he convertido en un depredador, mis instintos más primarios han tomado el control. En este cuarto espero agobiado, ansioso, la más mínima oportunidad de escapar, de huir, de sentirme libre de nuevo. Algo me dice que esta cerca, lo presiento; en estos momentos todos sois enemigos que no dudaré en eliminar si os interponéis en mi camino...

Se ha ido, una calma inquieta invade mi alma, la duda me suelta un zarpazo, ¿cuándo de nuevo? ¿Cuánto habré de esperar? Me revuelvo, no quiero escuchar, no quiero pensar. No veo el momento para poder actuar. Alerta ante cualquier señal que me indique su proximidad.

Mi corazón bombea adrenalina a plena potencia, la respiración se vuelve un susurro, sigo sus movimientos con la mirada, los notos delicados, gráciles, me encanta. Muchos otros han opinado que no merece la pena, que es la peor de todas; me da lo mismo, ellos no son yo, ni yo soy ellos.

La veo sonreír, y como arruga su deliciosa nariz, me levanto con tranquilidad, busco su punto débil, presto atención a todo lo que me rodea, debo encontrar el momento, no puede haber testigos, no ahora. Rapidez, precisión... letalidad, con toda la naturalidad de la que soy capaz la persigo por los pasillos. Su olor me impregna, sería capaz de encontrar su rastro con los ojos tapados. Recorro su cuerpo con la mirada, en silencio, saboreo el momento, acelero el paso, alargo la mano...

- ‘Estamos aquí para advertirte... recuerda las burlas... recuerda la humillación.’
- ‘¡Basta!’
- ‘En el fondo de tu corazón sabes que ninguna te amará... toca vivir y morir solo... héroe...’
- 'No voy a rendirme.’
- ‘Esta bien, no lo hagas, eso no cambiará nada. Te ignora, eres patético. Acabará con cualquier imbécil más preocupado por aumentar su ego que por hacerla feliz - si es que no lo esta ya. -. Pero da lo mismo, no sabe que existes. Renuncia ahora, antes de que sea demasiado tarde.’
- ‘No me importa quedar como un idiota, al menos sabrá que estoy aquí.’
- ‘¿Y? ¿Acaso eso hace que te sientas mejor? Entonces, adelante, hazlo, incluso si lo consigues, recuerda lo que ocurrió hace tiempo...’
- ‘Lo recuerdo, pero alguna será capaz de mirar más allá.’
- ‘Imbécil, eres un hombre libre en un mundo de esclavos. Ninguna te respetará porque a ninguna le importa cómo eres, únicamente le importa cuánto tienes y cuánto le puedes ofrecer... y tú ofreces humo y sueños imposibles... renuncia, ahora.’
- ‘No, no lo haré.’
- ‘¿Cuánto tiempo seguirás engañándote? De sobra sabes que sus palabras amables las usan como escudo, nadie se las cree. Quimeras para auto justificar que son incapaces de ver más allá de un cuerpo bonito o una cartera repleta. ¡Renuncia, YA!, antes de que te vuelvan a herir.’


Entonces se aleja, la pierdo. Maldita sea, ni siquiera sé como se llama, y sólo trabajamos a un piso de distancia. Si únicamente me dieran la oportunidad de demostrar que realmente todos sus sueños los puedo convertir en realidad…

10 comentarios:

A donde vas? Patatas traigo dijo...

Es triste ver como lo único que nos retiene somos nosotros mismos. Y a pesar de ser nosotros quienes lo podriamos controlar, preferimos escondernos en nuestros miedos.

Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, porque de eso no nos escapamos ninguno.

A ver si te veo más conectado, que desde que haces que trabajas mientras persigues a deliciosas naricillas, se te ve poco ;)

Juancho dijo...

Pues sí, es una verdadera pena que gracias a esta mágnifica sociedad en la que vivimos... se esté mejor considerado por lo que aparentas ser que por lo que eres realmente...

Si ya lo sé que casi no se me ve el pelo, pero ahora nos tienen más controlados...

CalidaSirena dijo...

Claro que los sueños se pueden hacer realidad, simplemente hay que luchar por ellos, por mucho que te digan los demás,no siempre la gente se fija en lo supervicial de los demás, hay muchas otras personas que si valoran el interior, la belleza que va por dentro y por eso, tienes que luchar y salir victorioso.
Un besote enorme

Juancho dijo...

Buenas, Cálida Sirena, pues sí menos mal que no todo el mundo es tan frívolo como para no pasar de las apariencias...

Seguiré en la brecha, no te preocupes ;)

Un besote.

Vanadis dijo...

que buen relato,me gusto lo que escribiste,estaba muy concentrada,muy metida en lo que sucedia.
Claro que los sueños se pueden hacer realidad,se necesita solamente desear con el corazon las cosas,cerrar un poco los ojos y echar a volar.

Juancho dijo...

Bienvenida a la Tinta y el Tintero, Vanadis.

Me alegra que te haya gustado la entrada.

Te aseguro que me concentraré todo lo que pueda para que mis sueños se hagan realidad.

Un abrazo. :)

lágrimas de mar dijo...

ya te lo he dicho antes, escribes muy bien, leerte es meterse en el relato

besos y cariños para ti

lágrimas de mar

Juancho dijo...

Muchas gracias, Lágrimas de Mar.

Como sigais así, al final me lo voy a terminar creyendo ;)

Un abrazo muy grande. :)

Inocencia prohibida dijo...

Para que los sueños se hagan realidad hay que arriesgarse e ir a por ellos aunque parezcan imposibles. Quien no se arriesga ni gana ni pierde.

Un besito grande

Inocencia Prohibida

Juancho dijo...

Buenas, Inocencia.

Pues sí, tienes toda la razón, creo que es hora de arriesgar el todo por el todo.

Un beso. :)