lunes, 16 de mayo de 2011

La Tinta, el Tintero y... la Parada

200 entradas, con esta 201. En total 5 años. No soy muy dado a los festejos y celebraciones, aplaudiendo mi tiempo invertido en este pequeño espacio [Gracias, gracias. Sin vuestro apoyo no hubiera llegado tan lejos, bla bla bla bla]. Como mucho, he de reconocer que cada día que pasa me gusta más escribir, a mano si puede ser. Que cada vez que sumo 24 horas lleno mi vida con algún que otro proyecto más y que de cuando en cuando tiro la toalla porque todo me supera.

Transcurridos unos días en los que me dejo llevar, recojo esa misma toalla y me encuentro con las manos llenas de tinta una vez más.

Por supuesto, también he de comentar que cada día que pasa me importa bien poco encontrar un lugar, pues mi lugar soy yo. Los cuentos filosóficos sobre cómo has de encauzar tu vida los tengo muy trillados, poco me convencen porque a mi lo que me gusta es soñar. Con todos los peligros que eso conlleva. En determinadas temporadas soy un completo antisocial. Levanto muros logrando que nadie se pueda acercar. En otras ocasiones no hay muros, muretes, dichos o diretes; e intento husmear en cualquier acontecimiento, vida o milagros de la gente que pasa por mi lado.

Y es que, damas y caballeros, no sé que concepto tendréis de un soñador. Pero puede que esté un pelín distorsionado. No todos los soñadores somos personas risueñas, listas para entrar en acción con un comentario chispeante y gracioso. El cine ya se encarga de todo eso. Algunos vivimos en los peligrosos límites de los extremos, o todo o nada. El punto intermedio lo pongo cuando me siento y sueño. El resto, tal vez sean juegos en los que me gusta ver cómo sería si fuese una persona "normal". Lo escribo entre comillas porque quien se considere una persona normal, por favor, que no se engañe. Todos tenemos nuestros qués y nuestros porqués. La única diferencia la marco, no voy a meter a nadie en este saco, porque mis sueños están en una continua competición con la realidad.

Una realidad que muchas veces me cuesta tragar.

8 comentarios:

kR dijo...

Enhorabuena por no desfallecer!

Juancho dijo...

Gracias, Gracias! :D

Sophie dijo...

felicidades ^^

Juancho dijo...

Muchas gracias!

Un beso!!!

Te susurraré... dijo...

Ninguna película de cine es tan brillante como para inventar un personaje a tu altura Juancho.
Y quizá no eres "normal" pero ¿quién lo es?. Y sobre todo y mucho más importante, ¿quién quiere serlo?.
Besitos.

Juancho dijo...

Como eres... Al final voy a terminar creyéndomelo y todo :P

Y tienes mucha razón. Lo normal es aburrido. :)

Un besazo!

Yemaya dijo...

Me encanta esta parada, porque en ella nos das un poco más de tí.
Me gusta que no seas una persona "normal", porque eso te hace ser especial. Todos tenemos nuestros muros, nuestros secretos, nuestros sueños y ante todo nuestras rarezas, pero lo que ansiamos es hallar nuestra felicidad, que no para todos es lo mismo, y que cada uno la encuentra en donde menos se la espera.
Pero lo genial, es no desfallecer en el camino, y levantarse cada mañana con la fuerza de querer disfrutar de ese día lo mejor que se pueda.
Sabes?, me ha encantado leerte hoy, porque no es nada fácil mostrarse, cuando estás acostumbrado a tener muros a tu alrededor, lo sé por experiencia. Gracias.
Besos y susurros con cariño

Juancho dijo...

De cuando en cuando es bueno asomarse un poco y ver que está sucediendo a nuestro alrededor.

No soy muy dado a los exámenes de conciencia, pero oye como bien dices lo mejor es seguir el camino. ;)

¡Un besazo y me alegro que te haya gustado mi entrada!