domingo, 25 de diciembre de 2011

La Tinta, el Tintero y... la Bifurcación

- Y por qué no. -, me pregunto.

En esta ocasión me uno al coro de felicitaciones navideñas. Mi afición a este tipo de celebraciones es más bien escasa. Lo reconozco. Muchas "obligaciones" sociales que ni me van ni me vienen. Demasiadas caras alegres, aunque te importe un comino cinco minutos después y otros tantos mensajes de personas que ni te saludan por la calle, los cuales lees sin pena ni gloria y que respondes por responder.

Desde hace un tiempo me pregunto por qué se usan estas fechas para ser mejor persona, para intentar mantener el contacto con gente a quienes el tiempo hace mucho dejo atrás. ¿No sería mejor no escudarse tras un calendario? Una misión difícil, por lo que parece. La sonrisa forzada y los puñales cargados de buenos deseos son la nota dominante.

O tal vez, y para mantener el equilibrio en la balanza, no sea el resto del mundo sino yo quien se salga por la tangente estos días y piense más de la cuenta.

Sea como fuere, dejaré a un lado toda esta amalgama de sentimientos contradictorios y pensamientos dicotómicos.

¡Felices Fiestas a Todos!


2 comentarios:

solteraenausencias dijo...

Totalmente de acuerdo!! Que tristeza que aqui no entiendan lo que pienso al respecto..más que celebrar me angustio...no puedo mentir..no puedo disimular y pensar que hay quienes que con el cinismo..no se agotan...

Juan Manuel Redondo dijo...

Mucha gente es así, les pierden las apariencias.

Lo mejor es intentar ser uno mismo todo el año. Tanto para bien o para mal. =)

Un abrazo