miércoles, 15 de febrero de 2012

La Tinta, el Tintero y... el Proyecto.

Un proyecto, una idea, una meta.

Algo que puede parecer tan simple se ha convertido en un pequeño mundo con vida propia. Desde que tomé la decisión de establecer un punto de inflexión sobre las entradas de mi blog, me he quedado en blanco.

Tras pasar tanto tiempo escribiendo sobre situaciones melancólicas, y algún que otro relato corto, cuesta mucho romper el ritmo. Más que nada porque cuando pienso: “Y ahora, ¿qué?” Soy incapaz de responder(me). Estos días, que aún pudiendo parecer pocos para mi han resultado una eternidad, por mi cabeza han pasado ideas como:
  • Escribir sobre política: Lo siento muchach@s, no voy a hablar sobre política ni nacional ni internacional. Los que me conocen saben de sobra mi opinión (mi peculiar opinión al respecto). Y tampoco veo necesario aburrir al personal con disertaciones infumables y algo alejadas de la (cruda) realidad, todo sea dicho.
  • Escribir sobre mi día a día: Ehm, no. Definitivamente no. No creo que a nadie le importe lo dormido que me levanto por las mañanas. Ni la de estupideces que puedo llegar a cometer a lo largo de la semana, ni nada por el estilo. A parte, para eso mantengo un diario privado.
  • Los libros que leo: Tampoco me veo como pseudo-crítico literario. Leo de todo, aunque ya sabéis que mis gustos están más centrados en la novela de terror del s. XIX y principios del XX. Cuando aún se escribían historias de terror decentes sin recurrir a toneladas de vísceras. En este momento, me pregunto, ¿Las empresas cárnicas habrán urdido algún tipo de conspiración junto a los escritores contemporáneos? ¿Una campaña de marketing de largo recorrido para sacar a la venta más chorizos, morcillas y demás productos vacunos y porcinos?
  • Entradas meta-físicas: ¿Existe algo parecido? ¿Algún tipo de bitácora online en donde se plasme la evolución filosófica del ser humano? Supongo que sí, pero en mi caso concreto no estoy del todo seguro de tener o seguir una filosofía en particular.
  • Meta-Blog: Inspiración traída de la mano de un buen amigo. ¿Escribir una pequeña historia sobre una persona que escribe en un blog? Algo rebuscado, interesante pero rebuscado. Tengo la impresión de que al final, transmitiría mi propia vida a través de un seudónimo y me remito a mis diarios privados (otra vez).
  • ¿Gustos y aficiones? Escribir ya es una de ellas (y todo lo relacionado con la escritura a mano), sin embargo me daría para un par de entradas, tres a lo sumo, antes de caer en una repetición que no me gusta nada.
  • Pequeñas referencias a mis proyectos actuales: Esta opción me atrae más. Poder sacar poco a poco pequeñas ideas de la manga y compartirlas me resulta atractivo. Al menos podría desahogarme y buscar opinión sobre las mismas. Trabajaré sobre este punto.
Tras este pequeño pensamiento en voz alta, la parte de mi que le encanta jugar a ser el Sr. Moriarty, o el Doc. Moreau, se frota las manos tramando nuevas conspiraciones y terroríficos planes. La parte que se supone más normal, está llamando a las puertas de mi conciencia y mi imaginación en busca de consejo. Bueno o malo da igual, la cuestión es ver si termino (o no) regresando a mis antiguas entradas.

Como buen maestro de ceremonias, guardo de nuevo todas las barajas marcadas, todos los conejos y todas las palomas en mi desvencijada chistera, me despido con una reverencia y vuelvo a mis aposentos para preparar el siguiente salto a escena.

2 comentarios:

Treinta y Tantos dijo...

Quizas el mejor proyecto sea no tener un proyecto....

es decir....escribir sobre lo que te salga/te apetezca. Sin tener que encasillar el blog en ningun tema concreto!

Creo q tus entradas son estupendas tal y como son, sin tener que etiquetarlas.

Animo en tu bloqueo!

Juan Manuel Redondo dijo...

¡Muchas gracias!

A lo mejor tienes razón y lo mejor sea no tener ningún proyecto. Escribir lo que me vaya saliendo, y santas pascuas.

¡Un beso y gracias por los ánimos!