domingo, 3 de octubre de 2010

La Tinta, el Tintero y... el Chapuzón

De cuando en cuando resulta que a la vida le da por girar 154º con 42', no da el típico giro de 180º porque sería bastante previsible, y te encuentras de cara con situaciones se supone son de las más normales pero que en ese preciso instante ni te atreves a comprobar el suelo que pisas del vértigo que tienes.

La cuestión es que ha dado comienzo una carrera para recorrer bancos e intentar conseguir una hipoteca. Una avalancha de papeleo legal de un día para otro y me siento como si estuviese cantando bajo las leyes, sin entender ni media palabra y para colmo con unas clausulas que me hablan sobre que tengo el resto de mi vida para pagar, ojito con lo que haces con tu vida laboral y ay de ti chaval como no puedas llegar a pagar esto. Entre tanto, como Sinatra, pero un pelín más torpe, mantengo el ritmo del bla bla legal y muevo mis caderas al compás de consejos familiares, de amigos y de cualquiera que se quiera pasar.

Lo cierto es que estoy decidido, pero no dejo de tener esa sensación de intranquilidad. Por un lado, me imagino, por fin, ese espacio tan deseado. Mi pequeño rincón en donde poder disfrutar de todas y cada una de mis manías. Ya sabéis, respirar libertad – libertad bajo vigilancia bancaria, eso sí – y sobre todo, conocer en persona a esa palabra que suena tan rara: independencia. Llegar un día cualquiera, después de una jornada laboral cualquiera, abrir la puerta y notar que un silencio acogedor te da la bienvenida.

Al estar metido de lleno en esta situación he dejado de lado ciertos aspectos de mi vida cotidiana – recordad lo de los dos pies, la realidad y la ficción –, ya que toda mi atención está puesta en cada uno de los pasos necesarios para que al final pueda decir eso de tener una casa en propiedad. No voy a comentar nada sobre lo de estar jodido el resto de tu vida pagando a un banco porque no me apetece y porque es algo que todo el mundo sabe.

Mi imaginación se encuentra a medio gas por motivos obvios. No me gustaría que por un desliz o un despiste – bastante habituales en mi – cometiera algún fallo y todo esto se fuera al traste. A medio gas significa que sólo cuando me he quitado de en medio las lecturas bancarias me permito el lujo de dejar volar de nuevo cada uno de mis sueños. Eso sí, al sonar el timbre del recreo paso lista para comprobar que no se ha perdido ninguno por el camino.

Al otro lado, se encuentran bien cogidos de la mano, la famosa realidad y la intranquilidad que me ha estado rondando estos días. Se cuentan chismes y secretitos y, siendo sincero, no me gusta un pelo. Por su culpa – o por su ayuda – me he tenido que concentrar más de lo necesario, con lo a gusto que estaba yo entre nubes y sueños de papel. Como poco, les he de agradecer esta nueva experiencia, esta nueva situación tan desconocida para mi y que poco a poco estoy aprendiendo a resolver.

7 comentarios:

Estefania dijo...

Los cambios dan miedo, pero seguro que todo eso vale la pena.

¡Buena suerte y me alegro por tu nuevo rinconzito!

Sophie dijo...

uf, espero que puedas encontrar algo de calma... y que todo se de re bien!

-los giros qe da la vida... siempre nos mueven el piso -.-


beso!

Juancho dijo...

@Estefanía De momento hasta que no me diga el Señor Banco una respuesta... Todo son castillos en el aire. :S :P

¡Un beso!

@Sophie Yo también espero que se dé bien...

Pero ya se sabe, con calma y buena letra. :D

¡Un beso!

QuietBrown dijo...

Hacía tiempo que no te comentaba, pero es que cuando te pones más terrenal me gustas más =)
Sí, es difícil centrarse y bajar al mundo de los papeles aburridos, pero mucho ánimo en esta nueva etapa...
Genial lo del recreo de los sueños, me quedo con eso,
¡un besote!

Juancho dijo...

Jajajaja gracias!!!

A ver que tal se da todo, no llevo ni una semana y ya estoy hasta las narices... :P

¡Un besote!

Sophie dijo...

eh! te nominé en el juego del cuatro, pero programé la entrada para mañana así no queda todo junto y aturullado lo de hoy :B después pasá, a lo mejor te divierte...

besi :)

Juancho dijo...

Genial!!

Cuando llegue a casa me paso que a mi esos juegos me gustan un montón! :D

Un beso!