viernes, 11 de julio de 2008

La Tinta, el Tintero y... el Fuego

Atrapado en un sueño tan sumamente raro que no consigo saber si es verdad o mentira. Resulta extraña la sensación, como si no tuvieras el control de nada de lo que hicieras. Se reduce a cuatro paredes, a cuatro palabras, a cuatro gestos. De pronto, todo vuelve a cambiar pero tienes la impresión de que nada ha cambiado, todo está ahí, en su lugar, en su sitio. Las mismas caras, las mismas sonrisas, los mismos gestos y sin embargo... todo ha cambiado.

Supongo que no puedo vivir otras vidas, como tampoco arrancarme la mía, no puedo cambiar ni lo que soy ni lo que he sido, pero algo dentro de mi cabeza me grita que tampoco cambiaré lo que seré. Entre tanto la vida continua, no se detiene, no le importa nada; aunque sea mentira, aunque realmente si haya alguien ahí fuera que le importemos siempre usaremos este recurso para auto justificarnos, para creer que ya nada tiene sentido. De nuevo el cambio, desde mi ventana acabo de ver otro atardecer, otro más, he visto a toda esa gente ir y venir, la mayoría de fiesta, otra a sus quehaceres. Siempre hemos creado la necesidad y la solución a todos nuestros problemas. Pero, ¿qué ocurriría si alguna vez tú mismo formases parte de la necesidad y nunca de la solución? O fueses la solución a todo ese montón de problemas que no sabes donde están, ni que talla de pantalón ni el perfume que usan.

Comienza a refrescar y mis pensamientos se retiran para dejar paso a la triste oscuridad. No me gustaría creer que todo es inventado, que he desperdiciado mi vida, que tal vez escogí el camino equivocado. No, ninguno de esos pensamientos me invadirá esta vez. Yo soy quien soy, para bien y para mal, estaré solo o acompañado, pero seguiré siendo yo mismo. Atrapado en esta preciosa telaraña salpicada de gotas de rocío, es preciosa, magnífica pero esconde un secreto letal, nunca me lo hubiera imaginado, el mal esta ahí esperando un fallo, un error, un traspiés. En mi mano esta el evitarlo realizando malabarismos para escapar de ese abrazo mortífero, de quedar atrapado en una preciosa sábana de tela a la espera de ser devorado.

Tal vez, estoy pensando demasiado, tal vez estas cuatro paredes se estrechan hasta convertirlo en insoportable. Cuatro palabras, cuatro gestos, cuatro emociones y por supuesto, cuatro sabores. Un momento, son cinco nuestros sentidos, las cuentas no salen, nunca han salido. Y a quién le importa, quién esta seguro, quién desea realmente bajarse y ver como se alejan los demás. En algún momento eso fue precisamente lo que hice yo, o eso creo, nunca me ha gustado pensar sobre ese tema porque cada vez que lo hago todo a mí alrededor cambia, pero parece igual que antes.

Porque todo se reduce a cuatro paredes, cuatro palabras, cuatro gestos, cuatro miradas y… dos corazones.

8 comentarios:

CalidaSirena dijo...

No podemos cambiar lo que somos, ni lo que hemos sido, pero si podemos cambiar lo que vivimos o cómo lo vivimos...Así que sal de esas cuatro paredes y disfrutarás de un paisaje bello y del aire libre que ofrece el día..
Besos muy cálidos y abrazos tiernos..

Sara M. dijo...

No hay más realidad que tú mismo.

Un besazo!

Juancho dijo...

Habrá que aprovechar el tirón del buen tiempo... y ver hasta cuánto puedo exprimir lo que se encuentra a mi alrededor.

Un besazo, Cálida Sirena.

Sí, y algunas veces resulta realmente extraño ¿no crees?.

Un besazo, Sara M.

Veronica dijo...

Hace tiempo que no pasaba por aca...
me gusto leerte,me gusto lo que escribiste,aveces me pasa lo mismo,sobre todo en eso de que "algo dentro de mi cabeza me grita que tampoco cambiaré lo que seré.",me gusto
un gustazo

cuidate

Anónimo dijo...

El problema radica en eso de pensar, si no lo hiciéramos, o por lo menos lo hiciéramos a menor nivel, las cosas nos irían bastante mejor.
O no.

S.

Juancho dijo...

Pues sí, hace tiempo que no te veía. La voces de la cabeza pueden ser un auténtico coñazo... pero nada, cuando son así de pesadas las ignoras y ya está.

Un besazo, Verónica.

Mmmm el día que le pueda dar al Off de los pensamientos... jo que gustazo, aunque únicamente fueran 5 minutitos... nada más.

Un besazo, S. y bienvenida a La Tinta y el Tintero

liv dijo...

cuanto tiempo sin pasarme por aqui¡¡¡ y como siempre me he alimentado de ese dulzor tragico-suave que caracteriza tus letras... Que delicia para mis ojos cansados leerte..

Amigo cada ser es unico, en su suerte y en su desdicha y eso le hace ser sumamente especial, lo que hemos hecho, lo que hacemos y lo que haremos, forma parte de nuestro circulo, de nuestras instrucciones internas para movernos en esta vida... y cada detalle realizado cuentaa encarnizadamente, para que se produzca el siguiente. Todo son consecuencias buenas o malas, pero que al fin y al cabo conforma lo que tu eres...

y por lo que despresdes en cada palabra.. esa intensidad... amigo eso ya es mas que suficiente.

Besiñoss¡¡¡

Juancho dijo...

¡Ehy¡ Ya por aquí otra vez, me alegra mucho volverte a ver.

Sí, cada uno es alguien uníco para bien o para mal, es lo que nos define. Aunque a veces nos cueste tanto comprenderlo.

Un besazo, Liv. :D