jueves, 5 de junio de 2008

La Tinta, el Tintero y... el Cero

Mejor no decir nada, mejor callarse la boca y seguir adelante. Agachar las orejas, cerrar los ojos y que sea lo que dios quiera, ¿no? Así está bien, no te preocupes, como diría mi abuelo: Cada mochuelo a su olivo. Sin explicaciones, sin más. No creo que las merezcas, como tampoco creo que las soportes.

No sé como acabará todo, pero es algo que tampoco me preocupa. Hace algunos años me hubiera molestado, te hubiera llamado. Pero ahora, paso. Demasiadas veces te he pedido que me demostrases que tenías sentimientos, de cualquier tipo, pero tú has preferido seguir buscando a tu perfecto Ken en cada discoteca, en cada traje, en cada deportivo.

Tú ganas, me retiro. Seguiré soñando, es lo único que se me da bien. A veces soñaré que lo tengo todo, a veces que no tengo nada e incluso que sueño contigo. No voy a seguir jugando a las escondidas, para eso tengo a mi sobrino. Seguiré buscando mi felicidad detrás de la barra de un bar, o en el fondo de una cerveza, o en aquellas faldas que no paran de bailar. Buscaré en los lugares que tú tanto desprecias, y donde yo tanto me divierto. Seguiré preguntándome por qué la gente malgasta su tiempo, y por qué derrocho el mío. Por qué estoy serio cuando todo el mundo ríe, y por qué río cuando debería llorar. Por qué nadie me llama para quedar, y por qué llamo a todo el mundo cuando le viene mal.

Me perderé por Madrid, en todos aquellos lugares a los que siempre desee ir. No cruzaré una mirada con nadie, y nadie la cruzará para mí. Supongo que estar solo te dará tiempo para pensar, ¿no? Pero ya esta bien de tanta palabrería, mi cámara esta lista y por una vez, no voy a salir cazar, por una maldita vez sí que voy a salir a soñar. A buscar una maldita historia que merezca la pena contar.

Porque esta vez, me lo he propuesto... voy a conseguir que nieve en el mismísimo infierno.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Si te digo que me encanta me dirías algo tipo: "¿Todas mis entradas te encantan? alguna habrá que no te encantará" y luego viene eso de que yo pienso aquello otro de: "Por supuesto que sí y también te digo que cuando lea una de esas que no me acaban de encantar tanto como esta, te lo haré saber".
Luego ya, antes de darle a eso de "publicar", hago eso que me enseñó un colega de contar hasta 10 antes de contestar: meditar. Es cuando medito que no es buena idea esa respuesta porque si alguna vez no te comento o, en su defecto, mi comentario no contiene el verbo "encantar" en él tú pensarás que no me ha gustado nada y, la verdad, me sabe mal. Lo de decirte que no me gusta sin más ya ni te lo plantees porque nunca sería capaz, CLARO. Unos lo llaman "quedar bien" y yo, en cambio lo llamo "¿Qué necesidad hay de quedar mal?".
Así que... ya no sé qué ponerte en mis comentarios y eso.

"Por qué nadie me llama para quedar, y por qué llamo a todo el mundo cuando le viene mal."


MO.

Juancho dijo...

No hay necesidad de quedar mal... por supuesto, pero como tampoco la hay de decir algo que no es verdad. :P

Si no gusta, no gusta. Que no va a pasar nada ¿eh? ;)

¡Ah! Mira ya haces algo más que yo... meditas. En cuanto repaso el texto lo publico, y mejor no pensar en ello.

liv dijo...

mmm que te voy a decir que no sepas ya... en los ultimos tiempos, todo es un apaleamiento, en los que lloramos sangre, no por el dolor sino por el desquicie mental, por esa carrera de fondo sin meta aparente, por la puta mierda que todo lo reboza y aun asi hay que estar con sonrisa profident y dando las gracias...

Solo eso mala hostia en aumento y tabaco para meditar.

besos

Juancho dijo...

Liv, creo que en algún momento de la cadena de montaje se nos olvidó decirle al operario que somos personas... y no productos. Pero... esta es la sociedad que nos ha tocado vivir. No digo que sea del todo mala... pero, obviamente, tampoco es buena.

Un beso.

* Sine die * dijo...

A veces es necesario levantar la vista hacia otros sueños....y llenarse los ojos de refrescante nieve... :)

Me encanta leerte, Juancho...


Un requetebesote!

Juancho dijo...

Sine Die, si, estancarse en los mismos sueños día tras día no ayuda en absoluto. Y menos aún, teniendo una ciudad enterita para mí solo. ;D

Un beso